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Cuando hablamos de Valparaíso se nos viene a la mente un sinfín de actividades asociadas a este puerto. Es así como la cultura, entretenimiento, patrimonio, actividad portuaria, entre muchas otras, han dado una peculiaridad distinta a esta ciudad. Una de las actividades de la cual poco se habla es la tradición agrícola en quebradas y cerros dentro del radio periurbano de Valparaíso.

Los datos históricos nos muestran una comuna con variada producción de hortalizas, frutas y verduras en las laderas de las quebradas y zonas altas de la ciudad. Según los censos agropecuarios de 1930 a 1975, en esa época existía una importante actividad agrícola, si bien mucha de esta se ubicaba en el área rural como la zona de Peñuelas y Laguna Verde. Es cierto también que una importante cantidad de hortalizas y frutos que se comercializaban en las calles, mercados o puerta a puerta, provenía de pequeños huertos y plantaciones que realizaban campesinos peri urbanos. Los productos que más se destacaban eran lechugas, apios, cebollas, papas y cilantro; y dentro de la variedad de frutos podemos nombrar almendras, olivos, higos y uvas de rulo. Al mismo tiempo se plantaban pequeños terrenos con forraje para la crianza animales de los campesinos porteños, destacando los caprinos y equinos.

Con el pasar de los años la producción agrícola periurbana comienza a bajar por el crecimiento de la ciudad, la pérdida de la tradición campesina y los monocultivos forestales en las zonas altas del puerto. Ya en la década de 1990 podríamos decir que los pequeños agricultores de quebradas eran parte del pasado, sus terrenos quedaron en abandono, los botaderos de basura, la instalación irregular de viviendas y la falta de agua hacen de estos antiguos terrenos agrícolas, lugares de alto riesgo de incendios y derrumbes de tierra en tiempos de lluvia.

Renacer de la agricultura urbana en Valparaíso

Actualmente podemos apreciar que hay un nuevo renacer de la agricultura periurbana y también urbana en Valparaíso. Varios grupos de vecinos o colectivos de activismo agro-ecológico han logrado recuperar espacios para la instalación de huertos, compost y centros de reciclajes. Han realizado campañas para recuperar y limpiar lugares como las quebradas o terrenos abandonados, han vuelto aparecer los antiguos árboles frutales y rastros del pasado campesino. La creación de huertos comunitarios se ha convertido en una novedad positiva tanto para la vida de barrio como para la valoración del medio ambiente local. Si bien los antiguos campesinos porteños ya son parte del recuerdo, personas de diferente edad y sexo han logrado revivir la tradición mediante la creación de grupos de trabajo, quienes coordinan el manejo y la administración de estos lugares. También hay que destacar cómo los vecinos han vuelto a poner valor a sus patios, recuperando sus jardines y volviendo a dar importancia a la tierra. Es más común de lo imaginado encontrar papayos, paltos, olivos, naranjos o limones en los patios de las casas en Valparaíso.

Dentro de la producción agrícola en los huertos comunitarios, los tomates, papas, ajos y acelga son los más comunes. Cabe mencionar la buena aceptación e interés que han tenido las vecinas y vecinos por las hierbas medicinales, haciendo de estos huertos una verdadera farmacia viviente. Prácticamente todos los cerros, barrios y poblaciones ya cuentan con algún huerto, compost o centro de reciclaje comunitario. Cabe destacar el trabajo que se está haciendo en algunos cerros de Valparaíso como son los huertos comunitarios del cerro Yungay, huerto colectivo Barrio Puerto, junta de vecinos cerro Miraflores, entre muchos otros.

ValparaísoUnión del estallido social

En particular quisiera destacar el trabajo que comenzó a raíz del estallido social en la quebrada entre el Cerro las Cañas y Cerro El Litre (foto), en donde la comunidad se reunió de manera espontánea en un cabildo medioambiental y decidieron realizar la actividad “Despierta tu Quebrada”. Esta ha consistido en llevar a cabo un proceso de regeneración, cuidado y protección del ecosistema. Joan Rojas, vecino y geógrafo del sector, plantea que es mediante la energía y el trabajo manual como se puede ayudar al ecosistema a regenerarse, y que es momento de comenzar a hablar ya no de desarrollo sustentable, sino que de desarrollo regenerativo. Catherina, otra vecina del sector destaca que están tratando de conservar una vertiente que recorre la quebrada, la cual aún existe debido a la enorme cantidad de plantas del lugar. Este es un espacio abierto a cualquier persona que quiera colaborar y/o aprender en comunidad y es una muestra más de cómo los lazos sociales espontáneos son fundamentales para reconectarse con los ecosistemas que se habitan.

Hoy en día, con la llegada del coronavirus y la crisis económica, Valparaíso quizás lleva un paso más adelante que otras ciudades del país en trabajo comunitario local. Esto ha servido para que los vecinos estén conscientes que dentro de sus barrios o poblaciones se puede conseguir productos agrícolas evitando, en cierta medida, moverse hacia el centro comercial de la ciudad. Finalmente, solo queda destacar a Valparaíso como centro de irradiación comunitaria y su ejemplo ya ha sido copiado en otras ciudades del país. Los huertos comunitarios son pruebas vivas que confirman que lo que urge en estos tiempos complejos es actuar en base a la localidad, la auto organización, la auto-gestión y auto-consumo mediante redes de intercambio cercanas que reaviven las vías que tenían los antiguos pobladores de Valparaíso para llevar una vida compartida mediante el cultivo de alimentos. Al parecer esto está recién comenzando y nos quedamos tranquilos con que la tradición agrícola de Valparaíso sigue en pie.

Te invitamos a ver el video “Despierta tu Quebrada” y a seguir a Agroecología Chile en sus redes sociales.

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